Rescatando el Hubble



El rescate del Hubble

Desde octubre de 2018, el Hubble se haya al final de su larga vida útil iniciada en 1990, aunque aún operativo, cada vez es más factible que un fallo de un elemento clave lo inutilice antes de reentrar en la atmósfera en 2028. Lo que se suma a la situación actual de crisis de los observatorios espaciales estadounidenses con los retrasos y sobrecostes en el telescopio James Webb (entre otros), complemento y sustituto natural del Hubble. Dejando a la NASA con un vacío importante en su programa de observatorios orbitales. Sin ser posible contar con el Space Shuttle para reparar y mantener el telescopio en órbita, desde su retirada en 2011; o con las nuevas naves tripuladas Crew Dragon y CTS-100 Starliner para 2021, dados los retrasos y sobrecostes del programa CCDev-CCP de la NASA. Lo que en todo caso es un proyecto caro y complejo.

 
Propuesta de mantenimiento del Hubble con exclusa y nave Crew Dragon (NASA).

Además, quedaría desechada la posibilidad de utilizar elementos autónomos como el módulo ICM propuesto en los años 2000, por las mismas razones de complejidad y coste que llevaron a la excepción de la misión STS-125, dentro del programa de retirada del STS. El único elemento capaz de llevar cabo operaciones similares al ICM antes de 2028 sería una variante pesada y dotada de un puerto APAS (Androgynous Peripheral Attach System) del MEV (Mission Extension Vehicle) de Northrop Grumman, que se estrenó en 2019, lo cual supone invertir decididamente recursos y tiempo. No habiendo otra opción madura en el marco del rescate del Hubble por parte de Occidente.

MEV-1 (Northrop Grumman).

No obstante, existe otra posibilidad dentro de las capacidades actuales y tiempo disponible, mirando para Oriente. El Hubble fue equipado con un puerto de acoplamiento APAS LIDS (Androgynous Peripheral Attach System - Low Impact Docking System), que sería el que usarían las esclusas y naves tripuladas estadounidenses para atracar en una misión al Hubble, tal como hacía el Space Shuttle antes de 2009.

 Imagen del puerto APAS LIDS del Hubble durante la STS-125 en 2009 (NASA).

Pero, no sólo las naves tripuladas estadounidenses tienen el sistema de acoplamiento internacional APAS (desarrollado en 1975 para la misión Apolo-Soyuz), sino que las actuales naves Shenzhou chinas (copias de las naves Soyuz), desde la Shenzhou 8 en 2011, disponen de puertos APAS.

Nave Shenzhou china con puerto APAS (China Space Flight).

A su vez, dichas naves, a diferencia de la Crew Dragon o Starliner, tienen la posibilidad de utilizar su Módulo Orbital como esclusa para actividades extravehiculares o EVAs (característica heredada de la Soyuz y ya utilizada en la misión Shenzhou 7 de 2008), eliminando la necesidad de lanzar una exclusa aparte como en las propuestas de naves estadounidenses. De esta forma, una nave Shenzhou hoy día se podría acoplar al APAS del Hubble y podría realizar las actividades extravehiculares necesarias para reparar y mantener el complejo. Así como, elevar su órbita, tal como hacen exclusivamente las naves Progress y Soyuz rusas con la Estación Espacial Internacional (ISS), a fin de extender la vida útil del telescopio orbital, a partir de ese momento un proyecto internacional sino-europeo-estadounidense.

 Módulo Orbital de la Shenzhou utilizado como esclusa para paseos espaciales (Lenta.ru).

El último elemento de este plan sería utilizar para las EVAs trajes Orlán-MK rusos importados, con los que ambos países están familiarizados en sus EVAs en la ISS y la Shenzhou 7. Además de las herramientas especializadas de la NASA y el Shuttle para las EVAs de mantenimiento y reparación.

Astronauta trabajando con un Orlán-MK en la ISS (NASA).

Taikonautas saliendo del módulo orbital - esclusa en la EVA durante la Shenzhou 7 en 2008 (Wired).

Aunque, el porqué de la colaboración de EE.UU. y China en este proyecto habría que analizarla con otros factores:

A Washington, le interesaría mantener el Hubble a una parte del coste total, dada la situación con el James Webb y otros telescopios. Sin desvelar a China información sensible, dada la tecnología ochentera del Hubble. Así como, controlar cómo los chinos aprenden y enfocan el desarrollo de su futuro telescopio Xuntian; pudiendo influirles para desarrollar conceptos obsoletos y de un dilatado desarrollo temporal, retrasando y afectando tecnológicamente al desarrollo de la carrera espacial china, de cara garantizar la superioridad estadounidense en este campo.

Telescopio orbital James Webb (New Atlas).

Mientras que, a Pekín, la experiencia le serviría para el desarrollo de su propio telescopio espacial Xuntian y la estación orbital Tiangong, a la vez, que no desvelan ningún dato esencial de su desarrollo espacial al enseñarles la versión de "exportación" de la Shenzhou a los estadounidenses, similar a su venerable hermana rusa Soyuz que la NASA conoce por su experiencia en la Mir y la ISS (lo que facilitaría el adiestramiento de la tripulación estadounidense). Además, la Shenzhou ya está en vías de ser reemplazada por la Nave China de Nueva Generación de 2020 y el principal puerto espacial chino será trasladado del antiguo de Jiuquan (Mongolia Interior), desde dónde se lanza la Shenzhou, al nuevo de Wenchang (isla de Hainán), desde donde se lanza la nueva nave china y nuevos modelos de lanzadores; por lo que EE.UU. sólo verá en los entrenamientos, preparación y lanzamiento desde Jiuquan los elementos más obsoletos y en desaparición de lo que era el programa espacial chino en los años 1990 y 2000, y nada de lo que será en los futuros años 2020 y 2030.

Nave Shenzhou y Nave China de Nueva Generación (Spaceflight Inside / Spaceflight Now).

En conclusión, a ambas potencias espaciales les interesa una misión del tipo Apolo-Soyuz que se enmarque en una necesaria rebaja de las tensiones entre ambas potencias en previsión de un conflicto real como augura la guerra comercial, geopolítica y tecnológica en la que hallan enzarzadas EE.UU. y China. Tal como se pretendía en 1975 por parte de la Unión Soviética de Brézhnev y los Estados Unidos de Nixon y Ford. Después de la carrera lunar de 1961-1973. En este caso, el Hubble-Shenzhou, en torno a 2028, resarciría al perdedor de la carrera lunar de 2017-2024; tanto si es Estados Unidos, como China.

Apolo-Soyuz de 1975 (Ciudad Futura).

Puede que antes de 2028 un lanzador CZ-2F despegue con una nave Shenzhou alojando un astronauta estadounidense y un taikonauta chino en su interior para instalar y reponer elementos chinos, europeos y estadounidenses en el telescopio orbital Hubble.

Lanzamiento del cohete CZ-2F de la misión Shenzhou 11 en 2016 desde Jiuquan, China (China Space Report).

Referencias:












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